Establecer los hechos
Reconstituir la cronología y las responsabilidades: qué ocurrió, cómo y con qué impactos, sobre elementos verificables, no sobre suposiciones.
Recurso · Análisis forense
Se habla a menudo de «análisis forense» sin saber lo que abarca. En pocas palabras: consiste en reconstituir lo que ocurrió a partir de los rastros dejados en los sistemas, de forma rigurosa y documentada. No es reparación, es establecimiento de la prueba.
Primera conversación gratuita, confidencial y sin compromiso.
El análisis forense consiste en reconstituir los hechos de un incidente a partir de los rastros dejados en los sistemas, de forma rigurosa y documentada. No es «reparación»: es establecimiento de la prueba. Se recurre a él tras una intrusión, un fraude, una fuga de datos, una suplantación o un litigio, en cuanto comprender con precisión lo ocurrido, o poder probarlo, se vuelve determinante.
Reconstituir la cronología y las responsabilidades: qué ocurrió, cómo y con qué impactos, sobre elementos verificables, no sobre suposiciones.
Recoger y conservar los elementos antes de que desaparezcan, sin alterarlos. La trazabilidad de cada etapa es lo que da valor al resultado.
Entregar un expediente comprensible para una dirección, un jurista, una aseguradora o una autoridad. El objetivo no es ahogar en tecnicismos: es aclarar.
El trabajo sigue cuatro etapas. El rigor de cada una condiciona la solidez del conjunto: una prueba mal recogida no tiene arreglo.
Lo que produce el análisis forense solo tiene valor si es utilizable allí donde su expediente avanza de verdad: ante su banco, su aseguradora o la justicia.
Documentar el fraude o el acceso fraudulento con hechos establecidos: un expediente fundamentado pesa más que una simple declaración en una solicitud de reembolso.
Aportar la cronología y los impactos que exige la tramitación de un siniestro cíber. El hilo de los hechos, con marca de tiempo, facilita la conversación con la aseguradora.
Construir una base factual con vistas a una denuncia o a un litigio. El rigor de la recogida y la trazabilidad determinan lo que podrá hacerse valer.
Ambos se complementan, pero no persiguen el mismo objetivo. Confundirlos es arriesgarse a sacrificar la prueba para ir rápido, o lo contrario.
Estabilizar la situación, contener la amenaza, restablecer el funcionamiento. Manda la urgencia: se actúa para detener la hemorragia.
Comprender y probar lo que ocurrió, con método y trazabilidad. Primero se preserva, después se documenta.
La consultora Galyct articula estas dos dimensiones y coordina, si es necesario, a todas las partes de un expediente sensible.
No se quede solo. No borre nada, no pague nada, no se deje llevar por las prisas: una prueba mal conservada no vale nada, y algunos gestos son irreversibles. Descríbanos la situación y tomamos con usted las primeras decisiones. Y nunca le pedimos sus códigos.
El análisis forense establece hechos: no promete un desenlace. Según los rastros disponibles, se prueba mucho, poco o, a veces, solo lo que queda. Le decimos lo que es realista esperar (sin dramatizar, sin prometer de más) y nunca le pedimos sus contraseñas.
Prueba, análisis forense o crisis: la consultora Galyct se hace cargo directamente del expediente. Una primera conversación sobre su contexto, sin compromiso ni prospección comercial.